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El Cielo Puede Ser Tuyo
Por el evangelista Robert L Sumner - Compra "El Cielo Puede Ser Tuyo" folletos.

Contó el Doctor R. A. Torrey que hablando con una señorita de la alta sociedad de New Haven, Connecticut, ella le interrumpió, diciendo: “No me hable así, pues me hace pensar y no me gusta pensar.” Este mundo cargado de pecado esta lleno de gente que no le gusta pensar, creyendo que si hace caso omiso del asunto de la salvación, al fin todo le saldrá bien en la eternidad. Nada puede estar más lejos de la verdad; y te ruego querido lector, que pienses conmigo por unos momentos acerca de cómo evitar el Infierno y ganar el Cielo.

¡ Todo el mundo quiere ir al Cielo! Ninguna persona en su juicio cabal desea vivir eternamente en el Infierno aterrador. Durante mi ministerio, el único hombre que me ha dicho que quería ir al Infierno estaba en la cárcel del Condado de Livingston, Illinois, y tres días después fue declarado loco y envidado al maní comió del Estado. Se que estoy expresando lo que tú realmente quieres: alcanzar el Cielo.

Pero, como decían las palabras del canto de los esclavos negros del sur de los Estados Unidos cuando labraban el algodón: "El Cielo, el Cielo, no todo aquel que había del Cielo va a llegar allá; el Cielo, el Cielo.“ Jesucristo mismo nos da la autoridad para enseñar que más son los que perderán el Cielo y llegarán al Infierno que los que llegarán al Cielo. Dijo en Mateo 7:13 y -14:

"Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan."

Puesto que éste es un asunto de vital importancia - lo más importante que el hombre pueda considerar - es necesario que empecemos con la raíz del problema, y notemos primero,

1. EL PECADO, Obstáculo Para El Cielo

Algunos pueden preguntar: ¿Por qué no permite Dios que todos vayan al Cielo y acaben así con el problema? ¿Qué impide que uno entre al Cielo? La respuesta a estas preguntas es: el pecado.

Considera cuán claramente la Biblia declara que el pecado cierra las puertas del Cielo a todo pecador. Después de presentar el glorioso cuadro del Cielo en el capítulo 21 de Apocalipsis, describiendo las puertas de perlas, y las calles de oro corno de vidrio transparente, y los muros de jaspe, Dios advierte:

“No entrará en ella ninguna cosa inmunda, o que hace abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro de la vida del cordero.”(Apoc. 21:2 7)

Nota el vocablo "ninguna". Dios no permitirá que entre en el Cielo ni el pecado ni el pecador. En el siguiente capítulo, el último de la Biblia, después de haber descrito, algunas de las glorias del Cielo, él declara:

“Maslos perros estarán fuera, y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idólatras, y todo aquel que ama y hace mentira.” (Apoc. 22:15)

Vemos, entonces, que el todopoderoso insiste en que todo pecador tiene que permanecer "fuera” del Cielo. Esta ciudad tan hermosa, sin corrupción, sin mancha, no será contaminada ni manchada con un solo pecado. Así que, para proteger su Paraíso y guardarlo puro, Dios tiene que negar la entrada a todo pecador.

Si Dios permitiera que un pecador entrara en el Cielo, este seguiría pecando. Un Hitler o un Khruschev no estaría mucho tiempo en el cielo sin comenzar una revolución. Los timadores pronto tratarían de vender una calle de oro a algún tonto. Los mentirosos tratarían de engañarles a los redimidos, a los ángeles, y aun hasta al mismo Dios. Los adúlteros tratarían de satisfacer sus pasione aunque sólo fuera por medio de los pensamientos de su corazón (Mateo 5:27,28). En Apocalipsis 22:11, Dios explica esta verdad diciendo: "El que es injusto, sea injusto todavía y el que es sucio, ensúciase todavía.” Así que, si un pecador entrara en el Cielo lo corrompería. El Cielo tiene que estar fuera del alcance de los pecadores no redimidos.

En 1 Cor. 6:9 y 10 la Palabra de Dios declara:

“¿ No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, tú las adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios."

La misma verdad está afirmada en Efesios 5:5 y 6:

“Porqué sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios. Nadie os engañe con palabras vanas porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia.”

Otra énfasis fuerte de esta verdad se encuentra en Gálatas 5:19-2 1, donde leemos:

“Y manifiestas son las obras de la carne que son: adulterio, Fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.”

El Pecado, Un Hecho Universal

Posiblemente, tú eres uno de los muchos que tratan de callar la voz de su conciencia, diciéndose: "Nunca he matado, nunca he adulterado, nunca he robado un banco, nunca he defraudado a mi vecino, ni he cometido ninguno de los pecados mortales. Permíteme recordarte que Dios clasifica el odio junto con el homicidio, la mentira igual que el adulterio, las contiendas igual que las borracheras, y el enojo igual que las hechicerías, según lo ya citado.

Además añade:

“ ... Porque no hay diferencia' por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios.” (Rom. 3:22 y 23)

¡ No hay diferencia! No hay diferencia entre el presidente y el pobre. No hay diferencia entre el líder de la comunidad y el ladrón. Si tú eres una mujer, que te crees justa, que nunca has confiado en Cristo, estás al mismo nivel delante de Dios que la mujer más mala que seduce a hombres insensatos. Si eres un hombre sin Cristo, no importa cuánto eres estimado en la comunidad o cuan respetado eres por tus socios' estás al mismo nivel ante Dios que el borracho empedernido y el drogadicto. ¡No hay diferencia! Puede ser que haya diferencia en el grado y la cantidad de pecados, pero son iguales en que ambos son pecadores a quienes Dios tiene que prohibir la entrada al Cielo. ¡No hay diferencia!

Abundantes son las declaraciones bíblicas de que todos son culpables ante Dios, pecadores que merecen la justa condenación en un Infierno eterno de tormento.

"Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque.” (Eclesiastés 7:20)

"Dios desde los cielos miró sobre los hijos de los hombres, para ver si había algún entendido que buscara a Dios, Cada uno se había vuelto atrás; todos se habían corrompido; no hay quien haga lo bueno, izo hay ni aún uno." (Salmo 53: 2 v 3)

“¿Cuánto menos el hombre abominable y vil, que bebe la iniquidad como agua? (Job 15:16)

"Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros." (Isaías 53:6)

"Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; no hay quien entienda, no hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles,- no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.”(Rom. 3:10-11)

“Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentirosa, y su palabra no está en nosotros." (1 Juan 1:8-10)

Algunos han pecado más, otros menos; pero todos han pecado y por eso están "bajo el juicio de Dios." (Rom. 3:19) Negarlo es engañarse a si mismo, y cometer además el crimen terrible de llamar a Dios mentiroso. Fue Cristo mismo quien dijo:

“Ninguno hay bueno, sino uno: Dios.” (Mateo 19:17) Según Dios, tú y yo somos pecadores y nuestros pecados nos han cerrado la puerta M Cielo.

El Pecado Tiene Que Ser Pagado Por Alguien

El problema de] pecado tiene que arreglarse. Tiene que haber castigo por la desobediencia. Algunos insinúan que Dios perdona el pecado sin exigir el precio corres pondiente. Otros nos dicen que, puesto que Dios es amor, nunca mandaría a ninguna de sus criaturas a un Infierno eterno de tormento sin fin.

Pero la razón humana junto con la revelación divina, rechazan tan necia filosofía. ¿Puedes imaginarte lo que sería tu ciudad si no hubiera castigo por violar la ley? ¡Supongamos que no hubiera policías, ni cárceles, ni sentencia o pena para el violador de mujeres, el ladrón, el homicida, el sedicioso, y los criminales! ¿Cómo sería un estado sin castigo para infractores de sus leyes? ¿Cómo sería el mundo bajo tales condiciones?

La razón dice que el pecado debe recibir su castigo y que los infractores deben estar separados de los inocentes para que éstos no sean contaminados. Sucede exactamente lo mismo con Dios y sus leyes. Las Escrituras afirman y con razón: “El alma que pecare, esa morirá." (Ezq. 18:4,20) No es injusto que Dios declare que “la paga del pecado es muerte” (Rom. 6:23). El principio eterno tiene que permanecer:

"No os engañéis, Dios no puede ser burlado; pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará." (Gálatas 6:7)

No sería justo ni posible que los hombres pecaren y no fuesen castigados.

Por medio de las citas bíblicas que hemos considerado (y son muchas), hemos visto las siguientes conclusiones positivas:

(1) Todo pecado y todo pecador tienen que ser excluidos del cielo.

(2) Cada persona sobre la tierra es pecador ante Dios

(3) Por lo tanto, la puerta del Cielo tiene que estar cerrada a cada individuo, sin excepción a menos que su pecado sea completamente quitado.

¡Pero gracias a Dios hay esperanza! La misma Palabra de Dios gozosamente anuncia a todo el mundo la grandiosa verdad.

II. CRISTO, El Camino Al Ciclo

En el capitulo 14 de San Juan el Salvador describió a sus discípulos el Cielo glorioso que iba a preparar. Cuando Tomás le hizo esa pregunta tan importante que todo el mundo quiere saber, “¿Cómo podemos saber el camino?” el Señor le dió respuesta: “Yo soy el camino, la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.” (Juan 14:6)

Nota que Cristo es el camino al Cielo y el único camino. Ninguna persona puede ir al Padre o a la casa del Padre donde muchas moradas hay sino por Jesucristo. La epístola de Pablo a la Iglesia en Colosas lo describe - "...Cristo en vosotros, la esperanza de gloria.” (Colosenses 1:27) Ninguno puede tener la esperanza segura del Cielo sin tener a Cristo en su corazón.

La Muerte De Cristo Abrió La Puerta
Del Cielo Para El Pecador

¿Cómo pudo abrir Cristo la puerta de Cielo para los pecadores? Pagando personalmente la pena del pecado. Esto lo hizo en la cruz del Calvario, haciendo posible que Dios fuera justo y al mismo tiempo justificara al pecador que recibe a Cristo como su Salvador. (Rom. 3:26)

Isaías vio a través de los siglos el sacrificio de Dios en el Calvario y escribió por inspiración del Espíritu Santo:

"Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, Y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Más él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; más Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros." (Isaías 53:4-6)

Muchos otros pasajes de las Escrituras se unen para relatar la historia gloriosa del evangeliodeun Salvador que se ofreció a sí mismo en sacrificio por los pecados, y pagó la pena de la condenación que éstos justamente merecían. La Biblia dice:

“Quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos ala justicia; y por cuya herida fuisteis sanados.” (1 Pedro 2:24)

“El siguiente día vió Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.”(Juan 1:29)

“Y sabéis que él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él.” (I Juan 3.-5)

“Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu.” (1 Pedro 3:18)

“En quien tenemos redención por su sangre, el perdón de de pecados según las riquezas de su gracia.” (Efesios 1: 7)

Oh, querido lector, da repetidas gracias a Dios que su Hijo amado dejó las glorias del Cielo, vino al mundo y tom6 forma de siervo (Fil. 2:7), “para dar su vida en rescate por muchos.” (Mateo 20:28)

La Biblia lo expresa así:

“Y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.” (Fil. 2:8)

El pecado ha hecho un abismo entre el hombre y el Cielo, pero Jesucristo ha construido un puente por su sacrificio en la cruz. El pecado construyó un muro tan grande entre Dios y el hombre que según las palabras de un antiguo canto de los negros, “…es tan alto que no puedo pasar por arriba, Tan ancho, que izo puedo rodearlo, Tan profundo que no puedo pasar por debajo.”

Pero el Hijo de Dios usó su cruz como un ariete espiritual para hacer una brecha en el muro suficientemente grande para dejar pasar al más vil pecador. Ahora todos los que vienen por el sacrificio de Cristo pueden entrar a la comunión de Dios.

El Sacrificio Del Calvario Es Suficiente
Para Cualquiera; Para Todos

Ahora ninguno tiene excusa para perder el Cielo, puesto que todos pueden ser salvos para siempre por medio de la fe en Cristo. El hombre más vil, la mujer más mala, el joven más contaminado, todos pueden encontrar el perdón y la salvación en el Señor Jesucristo. La oferta permanente de Dios es, “...al que a mi viene, no le echo fuera.” (Juan 3:3 7), y “...todo aquel que invocan el nombre del Señor, será salvo” (Romanos 10:13)

Cualquiera puede ser salvo y ganar el Cielo si lo desea. Ciertamente te recordamos la declaración de Dios de que "ningún fornicario, ni idólatra, ni adúltero, ni ladrón, ni borracho, ni pecador alguno entrará al Cielo." (1 Cor 6:9,10). Pero en el versículo siguiente declara:

"Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios. (1 Cor. 6:11)

Sí, pecadores de todas descripciones -- culpables de toda clase de pecados -- pueden hallar perdón en el Señor Jesucristo. Yo no te conozco ni sé los pecados que has cometido, pero con la autoridad de la Palabra infalible de Dios te garantizo positivamente que puedes ser perdonado y salvado si confías en Cristo.

Bien dijo el poeta cuando exclamó:

“La sangre que compró nuestra libertad
Y nos limpió las manchas carmesí
Desafiamos a la tierra y al Infierno
Que nos muestren un pecado que ella no puede lavar.”

La Palabra de Dios lo expresa así: “La sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.” (1 Juan 1: 7)

John Newton, el hombre que escribió uno de los himnos más preciosos de todos los tiempos, "¡Gracia admirable! ¡Que salvó a un pecador como yo!" fue culpable de toda clase de pecado conocido, era un borracho, contrabandista de licores y traficante de esclavos en las islas del Pacífico. Pero su propio epitafio, colocado hace másde un siglo en la pared de la capilla Woolnoth, dice:

JOHN NEWTON, DEPENDIENTE
Una vez escéptico y disoluto
Siervo de esclavos en el África fue,
Por la abundante misericordia de
NUESTRO SEÑOR Y SALVADOR
JESUCRISTO, preservado, restaurado,
perdonado, y llamado a predicar la
fe que afanosamente había tratado
por mucho tiempo de destruir.

Dios hará para ti lo mismo que hizo para John Newton y para miles de pecadores culpables que merecieron ir al Infierno. El pecado es obstáculo para el Cielo, pero la muerte propiciatoria de Cristo abre el camino al Cielo para todos aquellos que asi lo quieran.

Quizás te preguntas, ¿cómo puede ser mía esta salvación que Cristo ofrece? Entonces observa cuidadosamente lo que las Escrituras revelan.

III. LA FE, Llave Del Ciclo

He aquí una cosa extraña y difícil de entender para la mente natural: La salvación es solamente por la fe, completamente aparte de cualquier mérito humano. La idea común es que el Cielo se gana por medio de buenas obras, de acciones justas, ritos religiosos, moralidad extraordinaria u otras formas de méritos justos. Pero la Biblia dice claramente que no es así, ya que es absolutamente imposible ganar o merecer el Ciclo.

Efesios 2:8 y 9 nos dicen:

"Porque por gracia sois salvos por medio de la fe.- y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se glorié."

Y Tito 3:5-7 recuerda a los ya salvos la manera en que fueron salvados:

"Nos salvó. no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo, el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador, para que justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna."

Agustus M. Toplady tuvo razón cuando en su apreciado himno "Roca de la Eternidad" dijo:

"Aunque sea siempre fiel
Aunque llore sin cesar;
Del pecado no podré,
Justificación lograr,
Solo en ti teniendo fe;
Deuda tal podré pagar."

El Camino Bíblico Es Camino De Fe

A través de toda la Palabra de Dios el único plan de salvación que se enseña es que el pecado se perdona y la vida eterna se recibe solamente por la fe. Vez tras vez Dios garantiza un lugar en el Cielo a todos los que creen en su Hijo, el Señor Jesucristo.

Considera unas declaraciones patentes:

"De éste dan testimonio todos los profetas, que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre.”(Hechos 10:43)

"Sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado.” (Gálatas 2:16)

"Y sacándolos, les dijo: Señores, ¿Qué debo hacer para ser-salvo? Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa.”(Hechos 16:30,31)

"Ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él: porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado. La justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia.... siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús. Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley.” (Romanos 3:20,22, 24-26,28)

"Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea lavantado, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito hijo de Dios." (Juan 3:14-18)

"El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él." (Juan 3:36)

"Sabed, pues, esto, varones hermanos: que por medio de él se os anuncia perdón de pecados, y que de todo aquello que por la ley de Moisés no pudisteis ser justificados, en él es justificado todo aquel que cree.” (Hechos 13:38,39)

¿No puedes ver, querido lector, que la salvación es únicamente un asunto de aceptar lo que Dios ha provisto por medio de la obra de su Hijo consumada en el Calvario? Un hogar en el Cielo tendrás cuando confíes en El para el perdón de tus pecados. ¿No puedes confiar en El? ¿No puedes creer que aquel Dios que no sabe mentir, (Tito 1:2), cumplirá todo lo que ha prometido a aquellos que reciben a Cristo de Salvador personal? No es más que una cuestión de creer la Palabra de Dios.

Al gran reformador Martín Lutero, en una ocasión se le preguntó si sentía que sus pecados habían sido perdonados. Este gran hombre de fe contestó: "No, no siento que son perdonados, pero sé que los son porque as lo dice Dios en su Palabra." Así es, Dios ha prometido la salvación a todos los que reciben a su Hijo como su Salvador personal. Ahora, si tú recibes a Cristo, la salvación y el Cielo serán tuyos según la misma Palabra de Dios, pues El murió para hacer posible la salvación del hombre. ¿Permitirás que te salve a ti?

Dios No Puede Salvar A Los Que
Rechazan A Cristo

Antes de concluir debo advertirte que la obra consumada en el Calvario es absolutamente sin valor y sin sentido para aquel que rehúsa recibir a Cristo. Dios nos recuerda en Hebreos 10:26,27:

“ Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados, sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios.”

No hay otro camino de salvación para el que rechaza el sacrificio de Cristo, su sepultura y su resurrección.

Uno de los casos más extraño de la historia de los Estados Unidos de América es el de un joven llamado Jorge Wilson durante la administración del Presidente Andrés Jackson. Wilson era un empleado en los furgones de correo del ferrocarril de Pensylvania cuando fingió un robo, mató a su compañero de trabajo, robó el correo certificado, y luego de alguna manera se amarró a sí mismo. Cuando lo encontraron con su compañero muerto al llegar el tren a su destino, les contó la historia increíble del asalto por unos bandidos. Se hallaron discrepancias en su historia y finalmente confesó todo lo acontecido.

Habiendo sido sentenciado a morir ahorcado, lo mandaron a Leavenworth (una prisión temible) para esperar el día de su ejecución. Mientras tanto los amigos circularon peticiones a su favor y lograron despertar la opinión pública a tal grado que al fin el Presidente Jackson firmó un indulto.

Al ser llamado a la oficina del alcalde y al darle la noticia, Wilson sorprendió al mundo al rehusar el indulto e insistir que fuese ahorcado según el dictamen de la corte. El alcalde atónito solicitó el consejo de los licenciados de oficio y finalmente el asunto llegó ante la Corte Suprema.

En decisión unánime, aquel cuerpo judicial declaró que un indulto es completamente inefectivo hasta que sea aceptado por la persona afectada. Uno de los licenciados más eficientes de América y la tercera persona nombrada presidente de la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos de América, John Marshall, escribió en la decisión:

" Un indulto es un oficio, cuyo valor depende de su aceptación por la, persona afectada. Es difícil entender como uno bajo sentencia de muerte, rehusara aceptar un perdón, pero si lo rehusa, no es un indulto. Jorge Wilson tiene que ser ahorcado."

Lo mismo es cierto en lo espiritual. Eres pecador bajo sentencia por el pecado, condenado al Infierno eterno. Es difícil creer que tú, en tu juicio cabal, rehusaras perdón que Dios en su amor te ofrece por su Hijo Jesucristo. Pero si lo rechazas la propiciación carece de valor para ti. ¡Tienes que pagar la pena del pecado en el Infierno para siempre!

No Rehúses El Perdón De Dios,
Confía En Cristo Ahora Mismo

Sí, ¡El Cielo puede ser tuyo! Pero debes decidir el asunto ahora mismo antes que sea demasiado tarde. Son múltiples las advertencias en la Palabra de Dios contra posponer (demorar) la salvación. Por ejemplo, El nos dice:

“ No te jactes del día de mañana; porque no sabes qué dará de sí el día.”(Prov. 27: 1)

El hombre que reprendido endurece la cerviz, de repente será quebrantado, y no habrá para él medicina.” (Prov. 29:1)

“ Por lo cual, como dice el Espíritu Santo: Si oyereis hoy, su voz, no endurezcáis vuestros corazones como en la provocación, en el día de la tentación en el desierto.” (Hebreos 3:7,8)

“ Porque dice: En tiempo aceptable te he oído y en día de salvación te he socorrido He aquí ahora el tiempo aceptable, he aquí ahora el día de salvación." (II Cor. 6:2)

DECISION PARA CRISTO

Si quieres estar seguro de ir al Ciclo, aceptando a Jesucristo corno tu Salvador personal, favor de indicarlo firmando la declaración siguiente. Luego, tan pronto corno sea posible, comparte con otros tu decisión.

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Nombre:

Dirección del correo-e :

Si tú quieres enviar esta decisión a la dirección que sigue, te escribiremos una carta de consejo y ayuda. Ahora que has recibido a Cristo en tu corazón debes bautizarte y unirte a una iglesia donde se predique la palabra de Dios.

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